
Bogotá, Noviembre 2009. Oma, la primera tienda de café tipo gourmet en Bogotá, decidió desde hace dos años comenzar un proceso de renovación de imagen con el propósito de seguir consolidando su posición en el mercado colombiano, especialmente, en el segmento de supermercados e hipermercados de Bogotá, nicho donde Café Oma posee 14% de participación, según datos de la firma Nielsen.
El objetivo de la tostadora también es incrementar su presencia comercial en las tiendas de barrios y mercados populares usando su tradicional café de alta calidad ciento por ciento colombiano a precios muy asequibles. “Café Oma está llegando a todos los sectores socioeconómicos y a todo el país. El objetivo es mostrar que lo más selecto del café de Colombia lo pueden tomar todos los colombianos. Oma es un café superior a un precio similar”, dijo José Luis Fonseca Zárate, gerente general de Toscafé Oma.
Es precisamente en este segmento de superetes, mayoristas y tienda a tienda (T.A.T) –el cual representa 6% de las ventas de Oma–, donde la empresa apunta a conquistar el liderazgo comercializando 7 variedades de café tostado y molido en empaques totalmente renovados. La marca también vende otros tres productos como lo son la Crema Instantánea, el Capuccino y el Choco Café.
Café Oma llega a los barrios populares a través de puntos como el Supermercado Zapatoca, La Mona Perdomo, Mercadefam, Cooratiendas, entre otros. El café más vendido en este target es Tradición Colombia, un producto que destaca por ser económico y tener una calidad superior.
El portafolio comercial de Café Oma cuenta con el sello de calidad ICONTEC, lo que permite a la compañía localizar el origen de los problemas que puedan surgir en la cadena de producción, según lo indiquen los reclamos de los consumidores.
En Colombia se consume un millón de sacos al año, cifra que dista de los 10.000.000 de sacos que se destinan a la actividad de exportación. En medio de este desequilibrio comercial, Oma busca garantizar que los pocos sacos de café nacional que se consumen en Colombia se conviertan en la mejor de las experiencias.
Actualmente, 10 proveedores son los responsables de llevar a la tostadora Oma los mejores granos de café colombiano. Aunque este proceso es netamente industrial, la marca ha logrado llevar esta actividad directamente a la mano del consumidor. En algunos de los restaurantes de Oma, como el ubicado en el Parque de la 93, los consumidores pueden adquirir empaques de Café Oma recién tostado y molido.
El compromiso comercial de Oma, empresa que genera 1.100 empleos directos y 5.000 empleos indirectos, se refleja en los resultados del último balance financiero, donde la compañía consolidó una operación rentable al no registrar pérdidas. En medio de una industria torrefactora sitiada por modestas perspectivas económicas, Oma destaca por ser una firma cuya venta anual asciende a 70.000 millones de pesos.
En expansión
Oma nació en Colombia hace 41 años, período en el que ha logrado consolidar una red de más de 12 restaurantes en Bogotá y aproximadamente 150 Barras de Café en todo el país. Cerca de 100 barras se encuentran en la ciudad capital y las 50 restantes están distribuidas en Medellín, Cali, Villavicencio, Pereira, Barranquilla, Neiva, San Andrés y en Fusagasugá.
Más allá de la frontera, la tostadora también se expande. Desde hace dos años la empresa se encuentra en Chile, país donde no sólo está comercializando Café Oma, sino que además creó la marca Coppelia, usando café ciento por ciento colombiano. La presencia internacional de Oma también llega al mercado de Estados Unidos y México.




