Tres baristas y un catador asistieron a las competencias de La Nación de Café, que terminan hoy en Londres. El evento se hará en Colombia el año entrante.
Los especialistas en cafés especiales del mundo tienen el ojo puesto en las competencias de La Nación del Café, que terminan hoy en Londres y que le dan el título mayor al país cuyos representantes obtengan los mayores puntajes en cinco modalidades: baristas (preparadores de café), café y licores, café latte arte, catación y café Ibrik.
Por primera vez Colombia -que en otras ocasiones participó sólo en el concurso de baristas- envía un equipo completo que lleva meses preparándose para participar, bajo la guía del barista Luis Fernando Vélez, que acompaña a nuestra selección, también para participar en el lanzamiento de nuestro país como sede de esta competencia mundial en el 2011, para el que se espera la presencia de 60 delegaciones de igual número de países.
Sobre la preparación del equipo Vélez cuenta que el campeón nacional de catación Wbéimar Lasso asistió, como manera de foguearse, a competencias similares a la que le correspondió en Londres. Por otro lado, Éver Bernal, que representa a Colombia en la competencia de Café Latte Arte, trabajó de la mano con el campeón nacional de baristas, Mauricio Romero, que está en dos categorías: la de baristas y la de café y licores, que que exige preparar bebidas que armonicen ambos elementos. Mientras que Antonio Romero se entrenó para la justa de café ibrik (centrada en preparaciones al estilo oriental).
Éver Bernal: el maestro del café latte arte
Más allá del corazón y la palma que se puede dibujar sobre la superficie espumosa de un capuchino, hay verdaderas piezas artísticas en materia de café latte arte. En ellas se ha entrenado Éver Bernal, el campeón nacional de baristas del año pasado, que llegó a enamorarse del tema del café cuando llegó como mensajero a la firma Amor Perfecto, y hoy en día, es una autoridad en el tema de la buena preparación de esta infusión.
Para llegar al concurso mundial de latte arte, Bernal tuvo que ganar una competencia que se realizó en Pereira y después, entrenar. “Sé hacer unas 15 ó 20 figuras -cuenta-. Hay unas que se hacen solo con la leche otras con un punzón y se juega no solo con café sino con pintas de chocolate y caramelo. Puedo dibujar un conejo, un marrano, el logo de Juan Valdez, pero a la gente la figura que más le gusta es el tulipán”. Bernal reconoce que hay expertos en el mundo que pueden hacer entre 50 y 80 figuras, pero en su competencia no necesita saberse tantas. “Hay que preparar dos macchiatos, dos capuchinos y una bebida diseñada. Te evalúan la simetría, que las dos figuras en cada preparación sean idénticas y el sabor del café. Así, Bernal partió a Londres dispuesto a presentar un tulipán de cinco vertidos en el capuchino, una roseta en el macchiato y un tulipán con corazones en la bebida diseñada por él. Su reto era preparar las 6 figuras en solo 8 minutos.
Mauricio Romero: al frente de dos competencias
Mauricio Romero, administrador de una Tienda Juan Valdez, es el actual campeón nacional de baristas y por eso va a la competencia mundial de Londres. También ganó en otra competencia de café y espirituosos que lo llevó a participar en dos modalidades esta vez.
“En una tengo 15 minutos para elaborar cuatro espressos, cuatro capuchinos y una bebida diseñada. En la otra tengo que preparar un Irish coffe y otra bebida diseñada a base de licor, en 8 minutos. La mía se llama café tropical y lleva piña, coco, crema de whisky y una base láctea”.
El trabajo del catador: Wbéimar Lasso
El campeón colombiano de catación fue a poner a prueba su olfato y su gusto con catadores de todo el mundo. Su prueba de habilidad no cuenta con un jurado ni le exige preparar nada. “Tenemos ocho muestras , de tres tazas cada una, sobre una mesa. Tenemos que probar las tres tazas e identificar cuál de las tres es diferente. Para esto te dan ocho minutos. Se compite contra el tiempo y el número de aciertos de los demás. He llegado a identificar ocho de ocho tazas, en 4 minutos y 35 segundos, la idea era superar esto en Londres”.
“Es un trabajo de olfato y gusto -agrega-. Y este se cuida evitando consumo de alcohol y cigarrillo y tratando de no consumir comidas muy condimentadas o saladas, visto como hábito alimenticio (no solo para el momento de la competencia). Lasso reconoce que el trabajo en equipo de sus compañeros ha sido arduo, pero un poco distante del suyo por las características de su competencia. “Yo solo necesito un delantal y una cuchara par ami trabajo, mientras que los otros necesitan ingredientes y otras cosas para su presentación”.
“La importancia de esto -añade Lasso- es el orgullo de representar a un país que tiene una trayectoria cafetera tan importante y reconocida en el mundo. Es una responsabilidad nuestra dejar el nombre en alto y mostrar que más allá de la buena producción de café, estamos más pendientes cada día de la preparación final”.
Café Ibrik, el reto de Antonio Romero
La de café Ibrik es una competencia avanzada para un barista. “Fue una creación de los europeos que querían hacerle homenaje a la zona donde se originó el café -explica Antonio Romero, nuestro representante en ese campo-. Entonces esta competencia pasa por incluir rituales árabes y cierto misticismo a la hora de prepararlo. Hay que crear un ambiente árabe, donde haya algo de danza y vestuario tradicional del medio oriente”.
Romero dice que en este caso se tienen en cuenta las especias saborizadas que se le puedan aplicar a su bebida. “Llevé un agua de flor de naranja, otra de flor de rosa, cardamomo y canela. La bebida se prepara en jarras pequeñísimas llamadas Ibrik. La molienda debe ser fina y mezclarse con poca agua. Se trata de cafés pequeños con bastante cuerpo. En competencia hay que preparar seis en diez minutos”, concluye.




