“Lo peor para los cafeteros del país ya está pasando”: Muñoz
Muchas cosas están pasando por estos días con el café colombiano. De un lado, la libra rompió récords en los mercados internacionales y se cotizó por encima de los 2,10 dólares, pagando una prima de 77 centavos sobre el resto de granos suaves, entre los que figuran los costarricenses, jamaiquinos, guatemaltecos, hondureños y el resto de centroamericanos.
De otro lado, la Federación de Cafeteros ha anunciado con gran bombo que en la segunda semana de febrero lanzará las nuevas tiendas Juan Valdez, versión 2010. El modelo de negocio cambiará, con el fin de ajustarse a la nuevas realidades del mercado.
¿En qué consisten todos estos cambios? ¿Cuál es la nueva estrategia de la Federación? ¿Para dónde van los caficultores colombianos? Entrevista con Luis Genaro Muñoz, presidente de la Federación Nacional de Cafeteros.
¿Cuánto lleva ya como Gerente de la Federación?
Cinco meses. Han sido bastante duros, pero muy divertidos. Yo creo que lo peor para los cafeteros del país ya está pasando. Este 2010 va a ser muy positivo.
Pues esta semana el café colombiano superó los 2,10 dólares en los mercados internacionales…
Hacía mucho tiempo no veíamos ese precio. Aunque en mayo del año pasado nos acercamos a esos niveles, la última vez que vimos el café por encima de los 2,10 fue en los años setenta.
Lo que más me llama la atención es la prima que está pagando el café colombiano sobre el resto de cafés suaves, como los centroamericanos o los de Kenia. Ese diferencial supera hoy los 70 centavos.
¿Y eso qué quiere decir?
Qué la gente está dispuesta a pagar más por un café de calidad como el de Colombia. Eso obedece en buena medida a la relativa escasez del grano.
El año pasado llegamos al nivel de producción más bajo en los últimos 33 años, y a las exportaciones más bajas de los últimos 35.
¿Motivo?
Fundamentalmente el clima. Tuvimos 20 meses donde llovió muchísimo y eso generó problemas muy complicados para la humedad del suelo y los cultivos.
El otro problema fueron los precios de los fertilizantes, que se dispararon como consecuencia de los precios del petróleo.
El valor de la urea se dobló y eso dio como resultado una caída en la fertilización del 30 por ciento.
Entonces nos quedamos con unos árboles excesivamente húmedos y sin fertilizar.
¿A eso se sumó la renovación de cafetales, que dejó por fuera del mercado a varios cultivos?
Cada cinco años la caficultura tecnificada del país debe renovarse. Lo que pasa es que en algunos años aumenta más que en otros.
Si este año, por ejemplo, hay un fuerte Fenómeno del Niño, entonces no sería buena idea renovar un 20 por ciento de la producción.
¿Quién toma todas esas decisiones?
Nosotros como Federación damos guía, pero la última palabra la tiene el productor colombiano, dependiendo de muchos factores como el clima, la mano de obra y su economía personal.
¿Qué pasaría si el Fenómeno del Niño se extiende hasta mitad de año?
Tener un Fenómeno del Niño moderado es bueno para la caficultura colombiana, porque normalmente se disminuyen las lluvias en zonas como la Sierra Nevada y la Cordillera de los Andes y eso ayuda a las floraciones.
Esa moderación se mide en términos de intensidad y de tiempo, y todo indica que ésta vez no va a ser tan severo y que iría hasta abril.
¿Y si va más allá de abril?
Eso sería gravísimo, porque una vez se acabe la humedad del suelo, no habría cómo nutrir de agua la planta.
Por fortuna hoy tenemos un niño moderado y los niños siempre son bienvenidos desde que sean moderados.
¿Cuánto va a crecer la producción este año?
Por fortuna, este año deben entrar 100.000 hectáreas al mercado, que antes estaban en proceso de renovación. En total, vamos a tener alrededor de 1`200.000 hectáreas.
¿Y eso equivale a cuántos sacos?
En condiciones normales, debemos estar en capacidad de producir unos 11 millones de sacos en el 2010. Son tres millones más que el año pasado, cuando llegamos a los ocho millones de sacos.
¿Qué va a pasar con los precios cuando entren todos esos sacos al mercado? Es un 37 por ciento más de oferta…
Esa es la pregunta del millón. A mí me parece que los precios de los cafés suaves como un todo van a subir, lo que nos conviene a nosotros y al resto de centroamericanos.
Sin embargo, es posible que se reduzca la prima que se paga por el café Colombiano.
Hoy está por encima de los 70 centavos de dólar, pero lo normal es que esté alrededor de los 25 a 30 centavos.
Esa es una mala noticia…
Yo no creo. Que se reduzca la prima por el café colombiano puede ser, por el contrario, una buena noticia. Así evitamos el riesgo de sustitución por cafés similares.
¿Hay especulación con los precios internacionales del café, como sucede con los precios del petróleo?
La verdad yo no creo. Es una realidad que el mundo esta demandado más café.
El año pasado, a pesar de la crisis, el mundo consumió un dos por ciento más de café. La demanda es real.
¿No será que nos perdimos la mayor bonanza en los precios de los últimos 40 años, por culpa de una caída de 35 por ciento en la producción?
Los cafeteros no hemos tenido bonanza hace muchos años, porque la bonanza es la combinación perfecta de problemas en Brasil y maravillas en Colombia. Hoy estamos enfrentados a una realidad competitiva, a la realidad del mercado.
Dicen los cafeteros que pasamos de tener dos cosechas por año, a muchas graneadas a lo largo de los 12 meses. ¿Bueno o malo?
Tener varias cosechas nos permite aprovechar mejor la variedad de climas que hay en el país y lograr una mayor diferenciación por zonas.
El año pasado tuvimos 23 floraciones, el doble que en el 2008. Es una fortaleza, no una debilidad, aunque implique un mayor trabajo de recolección.
Hablemos de las tiendas Juan Valdez. ¿Cómo es eso de que en la segunda semana de febrero lanzan el Modelo 2010?
Ese día vamos a anunciar la nueva estrategia de las tiendas. Vamos a reajustar el modelo del negocio, pues no ha sido igualmente exitoso en todos los países.
En Estados Unidos, por ejemplo, a raíz de la crisis, el consumo de café pasó de las calles a la casa.
Entonces vamos a reforzar la presencia de Juan Valdez en las góndolas de los supermercados, para que la gente se lo lleve a sus hogares.
También vamos a reforzar las tiendas en los aeropuertos, que son los puntos que más venden. En un aeropuerto de Estados Unidos, vendemos una libra cada minuto.
¿Y en otros países?
En otros países se manejarán tiendas con socios locales, como en el caso de España. Así lo hemos hecho en Chile con Fallabella y los resultados han sido súper exitosos.
¿Cuantas tiendas hay hoy en día?
Actualmente hay unas 150 tiendas en total. Es cierto que algunas se cerraron, pero también que abrimos otras.
¿Al fin siguen con la idea de desarrollar un modelo de franquicias?
Claro que sí, pero no me puedo autochiviar. Solo le digo que estamos pensando en franquicias corporativas, no personales. En Colombia todas las 116 tiendas que hay en el país son administradas directamente por Procafecol. Aquí no tenemos ni socios, ni tampoco franquiciantes, salvo los 2.500 productores de Colombia que están dentro de Procafecol. En otros países, sí tenemos socios locales.
El modelo de franquicias será nuevo y entrará a complementar estos modelos asociativos que hoy tenemos.
¿A cómo sale la franquicia de las tiendas Juan Valdez?
Jajajajaja! Eso no se lo puedo contestar todavía.