Excelente documento sobre la Agricultura Orgánica, escrito por un experto conocedor…
La Caficultura Orgánica en Colombia
Gustavo Esguerra Gutierrez
División de Estrategia y proyectos Especiales de Comercialización
FEDERACION NACIONAL DE CAFETEROS
Mayo de 2001
INDICE
1. INTRODUCCION
2. DEFINICION DE CAFÉ ORGANICO
3. SABOR DEL CAFÉ ORGANICO
4. PROYECTOS DE CAFICULTURA ORGANICA EN COLOMBIA
5. CERTIFICADORAS ACTIVAS EN COLOMBIA
6. FACTORES QUE ESTIMULAN LA PRODUCCION ORGANICA
7. FACTORES QUE DIFICULTAN LA PRODUCCION ORGANICA
8. AREAS POTENCIALES PARA LA PRODUCCION ORGANICA
9. REQUISITOS PARA EL EXITO EN LA COMERCIALIZACION DEL CAFE ORGANICO
10. OPORTUNIDADES DE COMERCIALIZACION DISTINTAS A SU RECONOCIMIENTO COMO CAFE ORGANICO
11. ACOMPAÑAMIENTO DE LOS PROYECTOS
12. PRECIOS A LOS PRODUCTORES
13. PROBLEMAS DE LA CERTIFICACION
14. RENTABILIDAD DE LA CAFICULTURA ORGANICA
15. MARCO DE REFERENCIA PARA EL DESARROLLO DE LA CAFICULTURA ORGANICA
16. ACCIONES FUTURAS
1. INTRODUCCION
El presente documento, preparado por la División de Estrategia y Proyectos Especiales de Comercialización de la Federación Nacional de Cafeteros, presenta la visión que acompaña el desarrollo de la caficultura orgánica en Colombia. Aquí se muestra un resumen de la actividades desarrolladas en el país con respecto al tema, de las oportunidades y de los retos que deben enfrentarse y se presenta un marco conceptual de referencia para el trabajo futuro.
2. DEFINICION DE CAFE ORGANICO
Desde el punto de vista productivo, el café orgánico se define como aquel sistema sostenible de producción y procesamiento en el cual no se utilizan químicos de síntesis como plaguicidas, defoliantes, herbicidas y fertilizantes, los cuales se reemplazan por métodos naturales o con mínimo riesgo para la salud de los seres vivos y que preservan el medio ambiente. Todo de acuerdo con la reglamentación vigente y según verificación de los organismos certificadores.
El concepto de sostenibilidad se entiende como la posibilidad del sistema de producción para auto abastecerse y auto regularse. En el caso del café estos eventos deben suceder dentro del sistema finca.
La caficultura sostenible corresponde a aquel enfoque que permite mantener niveles de producción en el largo plazo con base en el estímulo de los mecanismos naturales de fertilidad del suelo, el equilibrio de poblaciones de insectos y microorganismos, la mayor eficiencia en el aprovechamiento de la energía solar y por consecuencia, un sistema que genere menores costos de producción y mínimos impactos sociales, culturales y ambientales.
Así mismo, los cafés orgánicos requieren de una cadena de comercialización que los mantenga separados de otros cafés y de cualquier tipo de contaminación con productos no permitidos, para lo cual se requiere de verificación de los organismos certificadores.
Para que un cultivo de café pueda considerarse orgánico no basta que en la plantación no se apliquen productos químicos de síntesis. Es necesario que este se adelante dentro de un detallado y explícito plan de manejo que busque la preservación de los recursos naturales. En consecuencia, los productos químicos de síntesis deben erradicarse de toda la unidad productiva, de tal suerte que la producción orgánica es una forma de manejo de la finca y de cierta manera, una forma de vida.
De otro lado, la producción orgánica no significa el abandono de los cafetales. Estos requieren de un adecuado cuidado y manejo para que sean sostenibles. De una parte, es necesario contar con un correcto abonamiento, basado en las características de los suelos y en la mayor utilización posible de los insumos de la misma finca: incorporación de la materia orgánica proveniente del sombrío, abonos verdes, pulpa descompuesta y excrementos de los animales compostados. De otro lado, es necesario que se adopte un permanente plan de renovación de los cafetales y de los sombríos que preserven y consoliden las características ambientales del proyecto orgánico. Respetando las condiciones de conservación que deben tener los cafetales donde se produzca café orgánico, debe buscar que la producción sea lo mas alta posible.
La caficultura orgánica, en su búsqueda de la conservación de los recursos naturales, debe tomar todas las medidas posibles para evitar cualquier forma de contaminación en la finca (aguas, suelos, etc). Por sus características, entonces, esta caficultura se presenta como una alternativa sana y sostenible para evitar el deterioro de ecosistema frágiles y para conservar la biodiversidad en zonas amenazadas y de gran importancia estratégica.
3. SABOR DEL CAFE ORGANICO
Se tiene la creencia de que los productos orgánicos pueden tener mejor sabor que los convencionales, lo cual es una afirmación no comprobada y peligrosa para un país que tiene un gran negocio en la caficultura convencional que debe protegerse y que no es conveniente ni desprestigiarla, ni debilitarla. Esta creencia puede llevar a generar la falsa impresión de que, en todos los casos, es conveniente cambiar la calficultura convencional por la orgánica.
De otro lado, algunas personas imaginan que el café orgánico tiene un sabor característico que puede descubrirse al probarlo y que su calidad es mejor que la de otros productos. Estas creencias son infundadas y peligrosas. Lo único que tal vez puede revindicarse a favor del café orgánico es la exclusión de los sabores químicos en la taza.
4. PROYECTOS DE CAFICULTURA ORGÁNICA EN COLOMBIA
4.1 PRIMERAS INICIATIVAS
La producción de café orgánico existió en Colombia antes de la llamada Revolución verde de los años sesenta, cuando no había fertilizantes químicos ni plaguicidas de síntesis. Otras señales de esto se constatan en el uso de abonos verdes, mencionados en los antiguos manuales cafeteros, como el de 1932 y otros textos más antiguos de caficultura.
En la nueva era, la producción de café orgánico existe en Colombia desde la década de los ochenta. Se inició con pequeños proyectos en distintas regiones del país, ninguno de los cuales se ha consolidado como la principal fuente de café orgánico de exportación pero que si se convirtieron en el origen o en el modelo de los que actualmente llevan este tipo de café a los mercados internacionales. Casi todos estos proyectos se iniciaron con el apoyo de diversas Organizaciones no Gubernamentales
Las primeras iniciativas se dieron en el Valle, en el Tolima, en el Cauca, en la Sierra Nevada y en Cundinamarca.
La primera experiencia data del año de 1988 cuando se inició un trabajo de capacitación y organización campesina, dentro de un proyecto de Desarrollo Rural Integrado, donde la caficultura era la principal actividad económica. El proyecto contó con la orientación del Instituto Mayor Campesino (IMCA), organización católica de la comunidad jesuita y con apoyo internacional. La Cooperativa Equal Exchange, con sede en Boston, adquirió las primeras 4 toneladas de café orgánico no certificado en 1991.
Para consolidar el proyecto, se promovió la organización de los pequeños caficultores, responsables del acopio y exportación de café, y en el año 1992 se creó la Asociación de Caficultores Orgánicos de Colombia ACOC- Café Sano, con sede en Riofrío, Valle. Con la certificación de OCIA se vendió el primer café orgánico certificado exportado desde Colombia.
En el Municipio del Palocabildo en el Departamento del Tolima, la Corporación Suna Hisca, organizada por un par de profesionales de la Universidad Nacional, inició en el año 1986 experiencias de campo. Posteriormente, influenciados por la experiencia del IMCA y de ACOC se iniciaron en los comienzos de la década de los noventa algunas experiencias con caficultura orgánica que se ha mantenido hasta la fecha.
En el Departamento del Cauca, con el apoyo y experiencia de 2 ingenieros agrónomos vinculados al IMCA, se estableció el proyecto de café orgánico en el contexto del trabajo de sustitución de cultivos ilícitos en el sur del Cauca adelantado por las Naciones Unidas. En 1993 se iniciaron las exportaciones al mercado Norte Americano de este café certificado por OCIA El trabajo inicial se desarrolló en los municipios de la Vega y Sucre con las organizaciones ASPROVEGA Y ASPROSUCRE. Posteriormente el proyecto se agrupó dentro de COSURCA y estuvo activo algunos años en los municipios de Bolívar, Almaguer, La Vega y La Sierra, apoyado por el PNUD.
En 1996 se estableció un nuevo proyecto de caficultura orgánica en el Cauca, auspiciado por la GTZ y ubicado en los municipios de Balboa y Argelia.
En la Sierra Nevada de Santa Marta la primera iniciativa de caficultura orgánica fue promovida por los hermanos Peña con grupos de indígenas caficultores de la región de Palomino. En la cosecha 1993-1994 se exportaron algunos contenedores certificados por OCIA.
En el Departamento de Cundinamarca, en el Municipio de San Bernardo, el Comité de Cafeteros apoyó un pequeño proyecto de caficultura orgánica con 25 productores, los cuales tuvieron visitas de inspección de Biotrópico.
4.2 PROYECTOS EXISTENTES QUE ESTÁN EXPORTADO
Los proyectos existentes que han exportado se ubican en los departamentos de Magdalena, Cesar, Santander y Cauca. Son ellos:
I. Departamento del Magdalena
a) Proyecto Eco-Bio.
Este proyecto comenzó a funcionar a principios de 1992 bajo la dirección de Alta Organic Food Ltda., con visitas previas de inspección, envío de muestras e identificación de nuevas zonas potenciales de producción.
El proyecto ha exportado Café Verde y café tostado y molido y comercializó bebidas de café enlatadas en distintos mercados. Inicialmente hizo sus exportaciones con el nombre de Organic Kogee Coffee, nombre de una de las principales comunidades de la sierra y marca registrada en varios países. Posteriormente, ante diversos problemas con un socio norte americano, ha dejado de usar esa marca en USA.
El proyecto ha sido pionero en la comercialización del café orgánico de la Sierra Nevada y ha tenido que enfrentar diversos problemas en muchas de sus iniciativas. Actualmente su actividad se concentra en la comercialización del café verde, suspendiendo la producción y exportación del café tostado y la venta de bebidas de café en el mercado americano.
El proyecto trabaja principalmente con comunidades indígenas ubicadas en los Departamentos del Magdalena y del Cesar y con algunos grandes productores colonos.
Actualmente BIOTROPICO realiza las visitas de inspección, y la certificación tiene el aval de ECOCERT. En el pasado utilizó los servicios de OCIA y OREGON TILTH. La trilla se realiza en Almacafé y en la trilladora Moka y la exportadora es Condor S.A.
No se dispone de información precisa sobre el número de productores actualmente certificados pues la unidad certificada es la comunidad.
En el cuadro siguiente se presentan las exportaciones que ha realizado el proyecto, las cuales alcanzan un total de 11.060 sacos, la mayoría de los cuales han ido al mercado europeo. Como puede verse, el volumen exportado como café tostado fue importante en los años 1997 y 1998.
Vale la pena destacar que este proyecto ha sido pionero en el desarrollo del café liofilizado orgánico, con la colaboración de la Fábrica de Chinchiná.
La producción estimada actual es de 10.000 sacos de 70 kilos anuales.
b) Café Tima
El proyecto se comenzó a desarrollar desde abril de 1997 con el apoyo del Comité de Cafeteros y de la Cooperativa de Caficultores, Cafimag. Para agosto de 1997, se comenzaron las gestiones para la certificación cuando se seleccionaron las zonas de San Pedro y Palmor. Para mayo de 1998, la entidad certificadora BIOLATINA expidió los primeros certificados para café en transición.
Este proyecto se inició cuando se presentaron los problemas entre los socios de Ecobio, como una alternativa para darle sostenibilidad a la caficultura orgánica en la sierra.
En la actualidad se cuenta con un total de 500 hectáreas con certificación plena y 35 caficultores pequeños agrupados en una asociación.
Las exportaciones realizadas hasta la fecha se presentan en el cuadro siguiente:
En la cosecha 2000-2001 la producción fue de 1200 sacos. En la actualidad cuenta con la certificación tanto de BIOLATINA como de ECOCERT.
c) Café Moka
La trilladora Moka Ltda. ha venido desarrollando un proyecto en donde el objetivo es producir un café orgánico en sus propias fincas. Para ello cuenta con grandes haciendas cafeteras como: California, El Recuerdo, Cincinatti, etc. En las haciendas, el manejo esta orientado hacia la producción ecológica sostenible y se tienen las siguientes fincas certificadas:
Las entidades certificadoras son OCIA y BCS de Japón.
La Producción del año 1999 fue de 2.000 sacos de 70 kilos, de los cuales 500 fueron exportados a E.U. y el resto a Japón. La producción de la cosecha 2.000 – 2.001 fue de 3.000 sacos certificados y llegará en los próximos años a 7.000 sacos.
II. Departamento del Cesar
a) Café Anei
Este proyecto se inició alrededor de una iniciativa de seguridad alimentaria en una Comunidad indígena Arhuaca del Municipio de Pueblo Bello. Inició sus exportaciones de café como un producto especial y luego obtuvo la certificación de BIOLATINA para venderlo como orgánico.
El proyecto comprende cerca de 110 hectáreas certificadas, con 84 productores y ha recibido apoyo de diversas entidades entre las cuales se cuentan el Comité de Cafeteros, el PMA y la Alcaldía de Valledupar.
Este café se ha exportado exclusivamente al Japón, donde es reconocido con la marca Anei Coffee. Las ventas se iniciaron enero de 1996 con un total de 375 sacos de café indigena. En 1997 se exportó un contenedor como café orgánico en transición a través de la exportadora Condor y en 1998 se exportaron dos contenedores a través de Federacafé. En 1999 se enviaron 1 contenedor y medio con la exportadora Indiana y 3 contenedores en el año 2000. En la cosecha del 2000-2001 fue de 1.500 sacos vendidos en su totalidad a los Estados Unidos. En la actualidad cuenta con la certificación tanto de BIOLATINA como de ECOCERT.
III. Departamento de Santander
a) Mesa de los Santos
El Café Mesa de los Santos es producido en la finca el Roble de una familia de amplia tradición cafetera. A partir de 1997 adoptó la caficultura orgánica luego de contar con una amplia experiencia de manejo de sus cafetales con uso intensivo de abonamiento con base de gallinaza. A partir de entonces, sigue cuidadosamente las instrucciones de su firma certificadora BIOLATINA y todas las normas del IFOAM.
Para mediados de 1998 se obtuvo la certificación orgánica de la finca. Actualmente se tienen 122 hectáreas en producción y esta e un proceso de siembra para llegar a 300 hectáreas en un plazo de 5 años. Este proyecto es un modelo de caficultura orgánica empresarial desde el punto de vista técnico y comercial.
Las exportaciones se hicieron inicialmente con Expocafé en 1998 y 1999. Sin embargo, en la actualidad cuenta con su propia firma exportadora, a través de la cual realiza sus envíos al mercado norteamericano. Para reforzar su comercialización, ha obtenido la certificación del Smithonian Institute sobre café amigable a los pájaros y ha insistido en los conceptos de Estate coffee y Shade Grown.
Las exportaciones hasta la fecha se presentan en el cuadro siguiente:
b) Café de las Flores.
Este proyecto se adelanta en una finca de 55 hectáreas, manejada tradicionalmente con sombrío y sin abonos químicos. En 1999 logró la certificación plena de BIOLATINA y se exportaron 500 sacos certificados a los Estados Unidos a través de la exportadora Condor S.A, con un volumen similar en el año 2000. En la actualidad cuenta con la certificación tanto de BIOLATINA como de ECOCERT.
IV. Departamento del Cauca
a) Café Nuevo Futuro
En el Departamento del Cauca se ha consolidado un proyecto con la asesoría y el apoyo técnico y económico de la GTZ. Se inició como una acción de sustitución de cultivos ilícitos. El proyecto se desarrolla básicamente en los municipios de Balboa y Argelia al sur del Cauca, en donde desde 1994 se encuentra consolidada la asociación de caficultores Nuevo Futuro, la cual en 1997 obtuvo el certificado que los acredita como productores de café orgánico. Desde entonces se comercializa exitosamente en Alemania a través de Expocafé.
Actualmente este proyecto cuenta con 157 productores, 420 hectáreas certificadas y una producción de 32.020 kgs. c.p.s/año.
El comportamiento de estas exportaciones ha sido el siguiente:
4.3 PROYECTOS EXISTENTES CON PRODUCCIÓN EXPOR-TABLE EN LA PRÓXIMA COSECHA.
Además de los descritos en el numeral anterior, existen otros proyectos de caficultura orgánica que estarán en condiciones de exportar café certificado en la próxima cosecha. Son ellos:
I. Departamento del Cesar
a) Café Tiwen.
Este proyecto esta respaldado por el Comité de Cafeteros de Cesar y Guajira, con apoyo de GTZ en recursos y asesoría técnica. Cuenta con 24 productores en 292 hectáreas de indígenas Arhuacos y de colonos en las veredas El Tunel de Pueblo Bello y la Libertad de Valledupar. Hacia el futuro se espera incorporar grupos indigenas de las veredas de Simonorua y Birwa de Valledupar.
En este momento el proyecto se encuentra plenamente certificado con una producción anual de 1200 sacos. En la actualidad cuenta con la certificación tanto de BIOLATINA como de ECOCERT. El exportador es Federacafé.
II. Departamento de Caldas
a) Comité Departamental
En 1992 se establece un convenio entre la compañía Max Havelaar y las Cooperativas de Caficultores para algunas zonas de Caldas como son: Riosucio, Supia y Marmato, en el cual se establece la venta del café a precios justos en el mercado internacional.
En 1997, se comienzan a realizar visitas de precertificación en los municipios de Pensilvania, Riosucio y Salamina con el fin de desarrollar y activar proyectos de caficultura orgánica en compañía de Aalta Organic, bajo la asesoría de la entidad certificadora ECOCERT. En Riosucio se realizó un primer taller de caficultura orgánica para los técnicos del Comité Departamental, conducido por Eugenio Cifuentes y el apoyo de la Facultad de Agronomía Orgánica de la Universidad Santa Rosa de Cabal.
Actualmente el Comité de Cafeteros ha adelantado un trabajo de identificación de zonas potenciales para la producción de café orgánico, identificando cuatro núcleos de desarrollo: Aguadas, Salamina, Arboleda y Riosucio, las cuales se describen a continuación:
La firma fue inicialmente Soil Association y en la actualidad es BIOTROPICO (ECOCERT).
III. Departamento de Antioquia
a) Comité Departamental
El Comité Departamental creó el programa de Cafés Especiales en Antioquia y elaboró el plan de trabajo para impulsar la producción de café orgánico, para ello se realizó una capacitación sobre el tema de los cafés orgánicos para los técnicos cafeteros y el Comité de Cafeteros decidió asumir los costos de certificación, el acompañamiento técnico y el control interno, a través de la entidad certificadora BIOTRÓPICO LTDA. ECOCERT.
Los municipios en donde se encuentran los caficultores de café orgánico en la región son: Buriticá, Giraldo, Támesis, Jericó, Fredonia, Santa Barbara y Titiribi.
En este momento el proyecto cuenta con 61 productores, 77 hectáreas certificadas y 127 en transición.
Durante la cosecha de 1999-2000 no pudo comercializar un contenedor disponible pues no decidió oportunamente sobre cual exportador debería realizar la promoción del café.
IV. Departamento de Risaralda
a) Proyecto Tatamá
Este proyecto se desarrolló por iniciativa de un productor de la zona quien adoptó la caficultura orgánica y convenció a sus vecinos sobre las bondades de la propuesta y actualmente tiene a 50 productores vinculados.
Aunque ha contado con alguna producción certificada no ha podido comercializarla por el bajo volumen disponible.
Cuenta con la certificación de BIOLATINA y la CCI.
V. Departamento del Valle
a) Café Mulato
Este proyecto es iniciativa de un caficultor mediano del municipio de Restrepo, quien adoptó la producción orgánica en su finca de 50 hectáreas. Cuenta con certificación de BIOTROPICO y esta en condiciones de exportar el primer contenedor en Noviembre.
VI. Departamento del Cauca
a) COSURCA
Este proyecto se ha reactivado y actualmente cuenta con la certificación de BIOTROPICO-ECOCERT, lo cual le permite reiniciar exportaciones a partir de Mayo. En su estado de mayor desarrollo aspira a llegar a una producción anual de 7.000 sacos.
VII. Departamento de Santander
a) Comité Departamental
Este proyecto es una ambiciosa iniciativa desarrollada a solicitud de algunos clientes y que agrupa los diversos caficultores que han realizado prácticas orgánicas desde hace varios años en diversos municipios del Departamento. El proyecto se está desarrollando con el apoyo de la organización Conservación Internacional. En el año 2000 se realizó la primera inspección por parte de las certificadoras BIOTROPICO-ECOCERT y CORPORACION COLOMBIA INTERNACIONAL. El proyecto ha realizado exportaciones de café en transición y espera iniciar la exportación de café con certificación plena en el fin del año 2001.
Los diversos grupos del proyecto se describen a continuación:
a) Caficultores de Socorro, Pinchote y San Gil
Está grupo está conformado por 11 productores, 246 hectáreas y un estimado de producción de 188.88 toneladas. El 81% de los agricultores utilizan beneficiaderos ecológicos que solo emplean un (1) litro de agua por un (1) kilo de café pergamino seco.
b) ICPRO, San Vicente de Chucuri
Desde 1995 100 caficultores, agrupados en la Asociación de Productores Agroecológicos de los Yariguies y apoyados por el Instituto Cristiano de Promoción Campesina ICPROC, practican metodologías orgánicas en la producción de café. En la actualidad, el Comité, con el apoyo de Conservación Internacional, se encuentra realizando un diagnóstico técnico y socioeconómico de la región para llevar a cabo un programa de “producción de café de conservación” que reduzca el impacto ambiental causado por la actividad agrícola sobre la reserva de bosques nativos de la serranía de los Yariguies. En este momento, todos los productores se encuentran en periodo conversión.
c) Caficultores de Charalá
Este grupo se encuentra ubicado en la Vereda de Cobaria, Municipio de Charalá. Están inscritos 26 productores. Todas las fincas inspeccionadas se encuentran en conversión y tienen una producción promedio de 700 kilos por hectarea.
d) Emcoba, Barbosa, Santander
Este grupo se inició con la familia Agudelo en Barbosa y agrupa 31 caficultores con una extensión total de 50 hectareas. Desde hace mas de cinco años practican la caficultura orgánica y se han convertido en un centro de capacitación y de difusión de estas prácticas.
l) Otros grupos
Otras fincas en diversos municipios del Departamento tienen prácticas orgánicas y están siendo estimuladas por el Comité Departamental para ingresar al proyecto. En la actualidad se han identificado caficultores en los municipios de Oiba, Aguada, Piedecuesta y Bucaramanga. El grupo que se incorporará próximamente al proyecto corresponde a 17 caficultores con 143.5 hectáreas y una producción estimada de 15.700 arrobas.
4.4 OTROS PROYECTOS
a) Proyecto ACOC Riofrio Valle
Este proyecto pionero ha trabajado bajo la Asociación de Productores Orgánicos de Colombia. ACOC, entidad que agrupa pequeños productores de los municipios de Restrepo, Tulua, Buga y Riofrío.
En la cosecha de 1989 1990 se exportaron 2 contenedores a la empresa Equal Exchange. Durante los años 1990 a 1993, se exportaron nuevamente 5 contenedores para Equal Exchange.
Para la cosecha 1993 – 1994, se obtuvo la certificación de OCIA y se exportaron 2 contenedores certificados. En esta exportación se perdieron US $ 3.000 porque ante el acelerado aumento de los precios internacionales se acabó vendiendo por debajo del precio de bolsa. Aunque la perdida fue asumida por el comprador Equal Exchange, ACOC decidió suspender las exportaciones de café orgánico y concentrarse en las ventas dentro del concepto de comercio justo.
En 1998 se obtuvo la certificación con Biotropico pero no se hicieron ventas. Para la próxima cosecha cuenta nuevamente con la certificación y espera re iniciar las exportaciones.
Actualmente el número de caficultores del programa es de 42 con 103 hectáreas totales. Se está vendiendo Café tostado Madremonte sin certificar para el mercado nacional.
b) Proyecto de Palocabildo, Tolima
Este proyecto se inició en la década de los ochenta promovido por la Corporación Suna Hisca. Realmente el grupo de caficultores se convirtió en un laboratorio de experimentación, aprendizaje y capacitación en caficultura orgánica y nunca se intentó comercializar el café como orgánico.
Recientemente ha renacido el interés por conformar un proyecto para la comercialización del café con Pronnata y el Comité de Cafeteros del Tolima. Se pretende agrupar 150 caficultores de Fresno, Falan y Palo Cabildo.
c) Proyecto EMAFOBE, Ocaña, Norte de Santander
Este es un proyecto agroforestal en el cual hay 30 hectareas sembradas en café y administrada por un grupo ecológico agrupado en la Empresa Agroindustrial y Forestal Bellavista EMAFOBE.
d) Proyecto CETEC, Caldono, Cauca
Este es un proyecto que agrupa 46 productores indígenas y negros que llevan 3 años trabajando en agricultura orgánica. A su pequeña producción de café la han seguido con un excelente esfuerzo de recopilación de costos de producción y rendimientos. El proyecto ha sido cofinanciado por ECOFONDO.
e) Proyecto de NAFTHEWESH, Santander de Quilichao, Cauca
Este proyecto corresponde a los Cabildos Indigenas agrupados dentro del Fondo Paez y apoyados por la Fundación Colombia Nuestra.
f) Proyecto de los Cabildo Indigenas del Norte del Cauca
Los cabildos indígenas Paeces del norte del Cauca han venido trabajando en caficultura orgánica con el apoyo del ECOFONDO y cuentan con una producción de cierta importancia que esperan comercializar en forma separada.
g) Proyecto del Cabildo indigena de Niaza Nacequia, Restrepo Valle
Este proyecto ha recibido financiación del ECOFONDO y cuenta con una pequeña producción de café orgánico no certificado.
h) Proyecto del Comité Departamental del Valle
El Comité Departamental tomó recientemente la decisión de promover un proyecto de caficultura orgánica en el Valle. El proyecto se encuentra en su etapa inicial y espera capacitar y acompañar 138 familias en la creación de una propuesta orgánica sostenible. El área que se espera cubrir es de 330 hectáreas en los municipios de El Cairo y El Dovio.
i) Caficultores del Quindio
Existen 48 caficultores del Quindio trabajando en un programa de caficultura orgánica y se encuentran agrupados en una organización denominada Asorgánicos. Algunos de ellos llevan varios años trabajando en la propuesta, sin ningún tipo de certificación. Están adelantando cursos de capacitación y días de campo en una finca modelo en Montenegro. La Cámara de Comercio ha venido apoyando esta iniciativa, así como algunas ONG que están trabajando en la zona a raíz del terremoto del año 1999.
j) Proyectos del Plante
El Plante ha venido estudiando un proyecto de sustitución de cultivos en los Departamentos de Cauca, Huila y Nariño para trabajar con 1.500 familias y un total de 3.000 hectáreas de café.
k) Proyectos de café orgánico en el macizo colombiano
Por solicitud de la Presidencia de la República, la Federación ha preparado un proyecto de café orgánico para los municipios del macizo colombiano y su área circundante. El programa contempla una cobertura de 5000 hectáreas en los 10 municipios del Macizo ( San Sebastian, Almaguer, La Vega, Sotará, Puracé en el Cauca y La Plata, La Argentina, Saladoblanco, Isnos, San Agustin en el Huila) y 17 municipios del área de influencia ( Leiva, El Rosario, Taminango, San Lorenzo, Arboleda, Albán, la Cruz, San Pablo, Colón, la Unión en Nariño, Totoró, Rosas, Páez e Inzá en el Cauca y Pital, Oporapa y Pitalito en el Huila ). El proyecto se encuentra pendiente de la fianciación correspondiente y si se lleva a cabo podrá significar un volumen anual de cerca de 20.000 sacos de 70 kilos.
l) Grupo Kite Kiwe Resguardo las Delicias, Buenos Aires, Cauca
Este proyecto agrupa 20 caficultores certificados por Bio latina, con una producción total anual de 10.000 kilos de pergamino seco ( 100 sacos de 70 kilos ).
m) Pequeñas iniciativas
Fuera de los proyectos arriba descritos existen pequeñas iniciativas en varios Departamentos sobre los cuales no se cuenta con mayor información y que se presentan a continuación: Asociación de Productores Siglo 21 en la Plata Huila, Agricultores orgánicos del corregimiento de Lerma, en Bolivar Cauca (20 hectáreas), Asociación de caficultores orgánicos del Guavio ASOCOGUA, Asociación de productores orgánicos de Cáqueza, Orgánicos la Huella, Montenegro, Quindio (finca de 45 hectareas).
7.5 OFERTA TOTAL DE CAFE ORGANICO
Como puede verse en el cuadro al final del documento, los actuales proyectos de caficultura orgánica significan una producción potencial de 75.860 sacos de 70 kilos, de los cuales se encuentran con certificación plena 37.100 sacos de 70 kilos, en transición 5.760 sacos, sin certificación 7.000 sacos y en proyecto 26.000 sacos más.
5. CERTIFICADORAS ACTIVAS EN COLOMBIA
El mercado del café orgánico requiere de la certificación, expedida por una entidad independiente, para que el producto se pueda vender como tal.
A continuación de presenta una breve descripción de las empresas que actualmente prestan este servicio en Colombia.
5.1 Bio Latina
La Certificadora Ecológica Bio Latina, es una sociedad cuyo objetivo es contribuir al desarrollo de la producción ecológica en América Latina a través de la certificación de la conformidad de los procesos de producción, con los reglamentos y normas establecidos nacional e internacionalmente.
Su sistema de certificación consiste en impulsar, garantizar y legitimizar la elaboración de los productos ecológicos en las unidades de transformación de los operadores sometidos al programa de certificación, por medio de la vigilancia en la elaboración, envasado y almacenado de los productos ecológicos en las unidades de transformación frente a las autoridades competentes e importadoras.
El proceso de certificación incluye varias etapas que van desde la presentación de la solicitud por el interesado hasta la comercialización del producto, proceso que debe ser transparente y bien documentado, y que se condensa principalmente en los siguientes pasos:
1. Evaluación y supervisión de la unidad, que se refiere al trabajo de campo que los inspectores de Bio Latina realizan, mediante las inspecciones programadas y sin previo aviso a la unidad.
2. Valoración del informe y fichas de inspección, consistente en el análisis de la información y de la documentación recogida de la unidad por el inspector estableciendo el grado de avance del operador en el proceso de la certificación y dando las recomendaciones para la decisión de la certificación.
3. Certificado de la unidad, que implica el veredicto que el Comité certificador dictamina sobre la producción ecológica de las unidades productivas, mediante el otorgamiento del certificado correspondiente.
Esta certificadora fue impulsada por la GTZ y es el resultado de la fusión de una certificadora Colombiana BIOMUISCA, una certificadora boliviana BIOPACHA y una certificadora peruana INKACERT.
5.2 Biotrópico
Biológicos del Trópico es una empresa privada colombo- francesa, con sede en Cali conformada por Biotrópico Ltda (certificadora colombiana) y Ecocert S.A.R.L. (Certificadora internacional con sede en Francia) que se constituye para el fortalecimiento mutuo de los mercados nacionales e internacionales.
Su objetivo es el control y la certificación de productos ecológicos, fundamentándose en los principios de independencia, transparencia y confiabilidad, que ayudan a contribuir al desarrollo de la producción y el mercado orgánico.
Según informan, actualmente certifican cerca de 40.000 agricultores y 4.000 empresas a nivel mundial (45 países). En Colombia, certifican cerca de 30.000 hectáreas y a más de 30 proyectos de agricultura ecológica conformados por grandes, medianos y pequeños agricultores tanto para el mercado internacional como nacional.
Biológicos del Trópico garantiza a sus clientes, mediante el aval y acreditación de Ecocert Sarl, el mercado internacional de los productos orgánicos y con Biotrópico Ltda., el mercado orgánico nacional.
5.3 Soil Association
La certificadora Soil Association realiza una campaña líder en el Reino Unido, que promueve la producción de alimentos orgánicos y los cultivos similares, desarrollando prácticas sostenibles para la producción de comida y la paralela protección del medio ambiente y la salud humana.
Presta el servicio de la expedición de licencias comerciales a los productores de comida que están interesados en que se les evalúe de acuerdo con las más altas exigencias en el desarrollo del proceso orgánico, actuando como garantía de calidad.
Esta asociación ha estado investigando y promoviendo la explotación orgánica como clave para el logro de una agricultura sostenible con su signo distintivo, reconocido ampliamente como garantía de la calidad.
Como asociación, presta una gran cantidad de servicios a los productores de orgánicos, incluyendo soporte técnico, consejos vía telefónica, información de mercado y guías técnicas.
5.4 OCIA- Organic Crop Improvement Association
Es una organización que proporciona los lineamientos para establecer y mantener los patrones de producción en la industria de alimentos orgánicos que promueve una agricultura sostenible.
Para cumplir con sus objetivos, otorga certificaciones a productos alimenticios orgánicos en cualesquiera de las etapas de producción, procesamiento y distribución, para que sean vendidos con la insignia de productos orgánicos certificados. Así pues, establece unos requisitos mínimos en miras a lograr el cumplimiento de unos propósitos uniformes, dados a conocer por medio de programas profesionales que incluyen información técnica sobre el desarrollo al que deben sujetarse los productores orgánicos
5.5 Corporación Colombia Internacional
La Corporación Colombia Internacional es una entidad creada en 1992 de carácter mixto, sin ánimo de lucro, dotada de personería jurídica y patrimonio propio, cuyo objetivo es contribuir a la modernización del sector agroalimentario colombiano. Promueve la adopción de modernas tecnologías, identifica mercados promisorios y estimula la inversión privada en nuevas alternativas productivas, mediante la prestación de novedosos servicios en las áreas de certificación, sistemas de información, calidad, desarrollo tecnológico y desarrollo empresarial.
En cuanto a la certificación de productos ecológicos, está ha sido reconocida por el Sistema Nacional del Normalización, Certificación Metrología para certificar la producción biológica u orgánica y en este sentido es la única certificadora reconocida por las autoridades colombianas para la prestación de éstos servicios. Para atender a los mercados internacionales cuenta con un convenio de cocertificación con BCS-OKO Garantie de Alemania. Los clientes que se encuentren certificados por CCI que quieran exportar sus productos hacia Norte América pueden hacer uso del acuerdo de reciprocidad que existe entre BCS y la certificadoras QAI de Estado Unidos.
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CCI Cuenta con una página web donde pueden consultarse todas sus actividades: www. cci.org.co
5.6 ICS del Japón
A raíz de la entrada en vigencia de las nuevas condiciones establecidas por el Gobierno del Japón para permitir el acceso de productos orgánicos a ese país, la Trilladora Moka contrató a ICS del Japón para obtener con ellos el número JAS para todas las fincas incluidas en su proyecto.
6. FACTORES QUE ESTIMULAN LA PRODUCCION ORGANICA
Varios son los factores que estimulan la producción orgánica en Colombia. Algunos de ellos son:
1) Sin duda que el factor de mayor estímulo a la caficultura orgánica lo constituye los importantes sobreprecios obtenido por el café orgánico comercializado hasta la fecha. Sin embargo, parece prudente reducir el énfasis en el sobreprecio como elemento fundamental para estimular la caficultura orgánica. Debe recordarse que las primas son actualmente altas como resultado de la escasez y de la moda que se evidencia en algunos mercados. Este tipo de caficultura puede proponerse como un sistema alternativo de producción sostenible que posee unas buenas oportunidades de mercado actualmente, sin generar las expectativas de sobreprecios que pueden llevar a los caficultores a asumir peligrosos niveles de riesgo, como ya ha ocurrido. En materia de precios debe indicarse que, tanto la Federación como los particulares, han realizado ventas de café orgánico a precios superiores a los setenta centavos de dólar por libra como prima, gracias al esfuerzo realizado, por la División de Estrategia e Información Comercial, DEPEC, en la organización de la oferta y en el intercambio de información entre todos los responsables de los proyectos. Vale la pena destacar que los sobreprecios más bajos obtenidos este año corresponden a los proyectos más antiguos.
2) La demanda por los productos orgánicos en el mundo ha recibido mucha divulgación por parte de los medios de información, que promueven estos productos como benéficos para la conservación del medio ambiente y la salud.
3) Las tasas de crecimiento del mercado de café orgánico son muy altas.
4) El café orgánico puede apartarse del mercado de los cafés especiales e irse hacia el mercado controlado por los grandes tostadores, generando una importante oportunidad.
5) El café orgánico disponible en el mercado es de calidad muy variable y el producto colombiano podría competir con mucha facilidad si ofrece consistencia, frescura y calidad superiores.
6) La producción de café orgánico cuenta con el apoyo de muchas organizaciones internacionales y con la financiación de las entidades multilaterales de crédito. Igualmente, existe un buen número de ONG interesadas en la promoción del café orgánico y los cafés de conservación.
7. FACTORES QUE DIFICULTAN LA PRODUCCION ORGANICA
Algunos de los factores que dificultan la producción orgánica son:
1) El alto costo de la certificación dificulta el acceso a la comercialización de los productos orgánicos a los pequeños productores. Por esa razón, la FNC está ayudando al pago de la certificación en algunos casos.
2) La existencia del período de transición.
3) Disponibilidad de materia orgánica suficiente. Los insumos orgánicos son el principal elemento para que un proyecto de caficultura orgánica tenga éxito, con productividades adecuadas y buena calidad. Si la finca no está organizada de tal manera que la biodiversidad de los sistemas cafeteros pueda usarse para obtener diversas fuentes de materiales orgánicos, se tiene que recurrir a importar materia orgánica al sistema, lo cual encarece la producción del café orgánico.
4) Dificultad de abonamiento con productos orgánicos. En muchas fincas, ubicadas en laderas con altas pendientes, la movilización del abono dentro de la finca es compleja y costosa. Sin embargo, la ubicación de las fincas en topografías de difícil acceso, se vence con el tipo de propuestas de abonamiento que se haga. Por ejemplo, si se disponen composteras, tipo chiquero, cajuelas de lombriz y abonos verdes in situ, el abonamiento no será una dificultad, pues no implica cargar el material de un sitio lejano al lote de café orgánico.
5) Mano de obra. De acuerdo a la experiencia de Cenicafé y a la de los diferentes proyectos de caficultura orgánica del país, los costos de mantenimiento de los cafetales y, en particular, las necesidades de mano de obra se incrementan notablemente en los primeros dos años de producción, lo que genera una limitante importante para el desarrollo de nuevos proyectos de caficultura orgánica.
6) Propuesta tecnológica. Mucho dice sobre la necesidad de tener una propuesta tecnológica para la producción de estos cafés. Por la misma naturaleza de la caficultura orgánica, no es posible contar con una propuesta tecnológica única, pues cada proyecto tiene sus características propias y los métodos mas apropiados en cada caso no necesariamente resultan convenientes en otros lugares. Cada región del país tiene sus condiciones ambientales, su fauna y su flora y las prácticas orgánicas deben acoplarse a estas. Hay sin embargo, algunas experiencias que pueden servir en otros casos, como la estrategia de usar sombrío diversificado para evitar que plagas defoliadoras de una variedad eliminen totalmente la sombra. En este orden de ideas es conveniente hacer un gran esfuerzo por conocer a fondo las experiencias actuales, aprender de ellas y extraer lo más relevante técnicamente para la aplicación en otros proyectos similares. Por otro lado, cada uno de los Comités Departamentales de Cafeteros involucrados en el tema, ha desarrollando propuestas específicas para las zonas donde se cuenta con proyectos de caficultura orgánica. Para complementar este esfuerzo, la DEPEC considera necesario propiciar encuentros de los investigadores con los productores de café orgánico, como el realizado en la ciudad de Cali y los que se están realizando en la Sierra Nevada. El conocimiento de las experiencias sobre caficultura orgánica, dentro y fuera del país, es fundamental para consolidar cualquier investigación sobre el tema. En Cenicafé se debe organizar una base de datos lo mas completa posible sobre todos los aspectos de cada caso: sombrío, abonamiento, manejo de plagas, rendimientos, etc., para que sea la entidad a la cual acudan los productores y las diferentes entidades para resolver inquietudes relacionadas con el tema de orgánicos.
7) Pocos extensionistas tienen la preparación necesaria para llevar la información sobre cultivos orgánicos a todas las veredas. Se requeriría de un esfuerzo descomunal para lograr la capacitación adecuada que permita resolver correctamente cualquier inquietud que tengan los productores sobre el tema. La forma como la Gerencia Técnica ha venido afrontado el tema parece adecuada, ante el pequeño mercado existente del café orgánico. Sería un error promover el cultivo de café orgánico en la zona cafetera, sin que existan suficientes compradores para este tipo de café, poniendo en riesgo el importante negocio que tiene Colombia con la caficultura convencional. De todas maneras, dentro de la Gerencia Técnica de la Federación existe un buen número de expertos en caficultura orgánica que han venido asesorando a los productores que se deciden por esta forma de producción. Igualmente, en los Comités Departamentales que están desarrollando proyectos de caficultura orgánica, se ha capacitado el personal de extensión necesario para hacerle acompañamiento a los caficultores comprometidos con este tipo de producción. Sin embargo, la capacitación en el tema del café orgánico es todavía insuficiente. Los mismos Comités han desarrollado material de divulgación que se ha distribuido entre los productores interesados.
La experiencia comercial ha mostrado serias dificultades en la caficultura orgánica de productores individuales de pequeña escala, aunque se encuentren organizados como asociación, por los frecuentes problemas de calidad y la imposibilidad de sustituir el café para cumplir los compromisos contraídos. En los casos del café ANEI y el Tima del Magdalena, en donde los productores se han organizado en Asociaciones de Caficultores Orgánicos, el acopio y la calidad han sido factores complejos de manejar y que han generado diversos problemas en la exportación. El hecho de que el café sea orgánico no lo exonera de las exigencias de calidad para su exportación. En el caso de los productores empresariales existen experiencias exitosas, que seguramente se reproducirán hacia el futuro, que han logrado vender el café en buenas condiciones.
9) En los proyectos de caficultura orgánica de pequeños productores es importante que la FNC no solamente condicione su apoyo a que estén organizados como Asociación sino que los ayude en el proceso de asociarse y les ilustre con experiencias exitosas de otros lugares.
10) Ante las dificultades existentes en la disponibilidad de los cafés orgánicos, a la problemática para dar cumplimiento a los compromisos y a la complejidad en el sostenimiento de las primas, es prematuro pensar en un proyecto de exportación de café orgánico colombiano tostado. Aunque hacia el futuro este tema no debe descartarse a priori, no debe olvidarse que la exportación de cualquier café tostado enfrenta una diversidad de circunstancias adversas que serán difíciles de superar. La experiencia del café orgánico kogee, procesado en Colombia y vendido tostado en USA, fue interesante y confirmó muchos de estos inconvenientes.
11) No es claro que la eliminación de las restricciones al ingreso de nuevos exportadores dinamice el negocio de los cafés especiales y orgánicos. Se requiere primero fortalecer la capacidad empresarial de los productores, con el fin de que ellos asuman la responsabilidad por los volúmenes de producción, la calidad, la consistencia y la comercialización de este tipo de cafés. En este sentido está trabajando la DEPEC, mediante el nuevo esquema de comercialización de los cafés especiales y el permanente apoyo a los proyectos de las Cooperativas de Caficultores y de los productores de café.
8. AREAS POTENCIALES PARA LA PRODUCCION ORGANICA
Es usual que quienes simpatizan con la caficultura orgánica mencionen que toda el área cafetera donde subsisten cafés tradicionales, sin tecnificación, es potencial para la producción de este tipo de café. Sin embargo, no siempre se presentan las condiciones técnicas adecuadas para la producción orgánica. No todas las áreas tradicionales presentan el sombrío adecuado, la disponibilidad de materia orgánica necesaria y la disciplina en los caficultores como para seguir las prácticas orgánicas y las exigencias de las entidades certificadoras.
De todas formas, para que la introducción de prácticas orgánicas tenga rápidos beneficios para los caficultores, la Federación concentrará sus esfuerzos en proyectos que se organicen en zonas con cultivos de typica o de caturra con sombrío, con cafetales envejecidos y con productividades muy bajas, entre 2 a 3 cargas por hectárea. Debe indicarse, sin embargo, que la oferta ambiental reviste una gran importancia y es por esa razón que deben estimularse sistemas de producción protectores, como la sombra y la semi sombra, que garantizan la conservación de los recursos suelo y agua en la zona cafetera.
9. REQUISITOS PARA EL EXITO EN LA COMERCIALIZACION DEL CAFE ORGANICO
Es frecuente que los defensores de la caficultura orgánica y los documentos dedicados a su promoción se pronuncien sobre las posibles ventajas para la producción y exportación de cafés orgánicos. Normalmente, sin embargo, se dedica poca atención a los aspectos que deben considerarse para garantizar el éxito comercial de los proyectos. Seis aspectos merecen especial comentario: el estimulo a la producción limpia y amigable con el ambiente, la calidad, los volúmenes por proyecto, la oferta total de Colombia, la disponibilidad de café fresco y los usos alternativos de los cafés orgánicos en verde.
a) La estrategia colombiana de buscar la producción de un producto limpio y amigo del ambiente puede ayudar a fortalecer el proceso, sin necesidad de que los caficultores tengan que someterse desde un principio a las estrictas normas de la producción orgánica del IFOAM o de la Unión Europea. La existencia de una transición suave puede hacer la diferencia entre el éxito o el fracaso de una iniciativa
b) La calidad del producto es un factor que requiere una especial atención en todo tipo de café. Sin embargo, en el caso de los cafés especiales la calidad es un factor crítico para la exitosa comercialización del producto pues el café no es sustituible si se presentan problemas que impidan la exportación de un lote. Este tema es especialmente grave con los cafés orgánicos pues aquí, a los problemas de calidad, se añaden las dificultades derivadas de los posibles incumplimientos de las normas por parte de cualquier caficultor. La producción de un predio o de una región certificada no tiene ninguna sustitución posible y los compromisos comerciales pueden llegar a incumplirse por esas causas.
c) Los volúmenes que se obtengan en un proyecto de café orgánico son importantes para la comercialización del producto. Si no se logra un volumen que sea atractivo comercialmente (para poder completar contenedores) se pueden presentar problemas de orden logístico y sobrecostos que atentan con el éxito del proyecto.
d) Las altas primas que se obtienen en el mercado internacional por el café orgánico colombiano son el resultado de la escasez. En consecuencia, la oferta total de Colombia es muy relevante para la conservación de dichos sobreprecios. Hacia el futuro, una agresiva promoción de las bondades de este tipo de producción puede llevar a una situación de abundancia relativa y las primas se pueden reducir considerablemente, si no se logra organizar la oferta para conseguir que se llegue al mercado de una forma ordenada. El mercado debe abastecerse con cantidades acordes con la demanda, de una forma que no se ofrezcan todos los productos en forma simultanea a los mismos compradores.
e) La disponibilidad de café fresco todo el año es fundamental para que los tostadores se decidan por incluir en sus líneas los productos orgánicos. Si el producto no se puede ofrecer en forma consistente, la demanda será ocasional e impredecible.
f) La identificación de usos alternativos para el café verde orgánico es esencial para poder mantener lo mas altas posibles y por mas tiempo las primas que le reconoce actualmente el mercado internacional a este producto. Ya se ha tenido alguna experiencia con cafés decafeinados y con café liofilizado. Hacia el futuro estas posibilidades deben consolidarse y ampliarse pues pueden ser muy importantes para sostener un volumen importante de café orgánico colombiano.
g) La DEPEC ha realizado un importante esfuerzo por ubicar e identificar la demanda de café orgánico en el mundo, en coordinación con las oficinas del exterior. El desarrollo de la estrategia del café orgánico debe ir acompañada de esta visión.
h) En las Ferias Internacionales, donde se han presentado los Cafés Especiales, se ha trabajado con los cafés orgánicos con material promocional y con muestras físicas para la evaluación de los potenciales clientes. Sin embargo, debe recordarse que la promoción en el exterior no puede hacerse de una manera agresiva y masiva pues los pequeños volúmenes disponibles podrían generar falsas expectativas en el mercado e incumplimientos futuros. La estrategia ha sido la de enfocar la promoción hacia mercados especializados en productos ecológicos, como es el caso de los esfuerzos realizados con ORCA (Organización de tostadores orgánicos norteamericanos). Sin embargo, hay que reflexionar sobre la conveniencia de proponer a este tipo de café como la créme de la créme, si los estándares de calidad no son mayores a los de otros cafés especiales.
i) El mercado nacional está siendo evaluado y probado. Actualmente se están vendiendo varias marcas de café orgánico colombiano, con una buena aceptación pero con muy pequeños volúmenes. La FNC aprovechó la pasada Feria de Café en Barranquilla para poner en venta el café Tima, del cual se vendieron cerca de 100 libras. Todas las experiencias han mostrado la gran dificultad cualquier proyecto de café orgánico tostado para el mercado nacional ante el reducido tamaño de la actual demanda.
10. OPORTUNIDADES DE COMERCIALIZACION DISTINTAS A SU RECONOCIMIENTO COMO CAFE ORGANICO
En algunos casos, cuando se tiene una producción natural de café que puede llevarse al mercado como especial, el empeño de agregarle la condición de orgánico certificado introduce problemas en la comercialización del producto y genera costos adicionales que pueden no justificarse. Cuando el café ya recibe un sobreprecio como especial bajo otras connotaciones como cafés de origen, community grown, cafés indígenas, etc., es difícil que se logre una prima adicional por su condición de orgánico.
El mercado del Comercio Justo o Fair Trade es una alternativa interesante para el café producido por pequeños productores. Ya hay en el país varias iniciativas desarrolladas a través de los convenios con la Fundación Max Havelaar. Aunque este es un nicho reducido y especializado, con primas pequeñas, tiene un gran potencial en Colombia. Es bueno mencionar, sin embargo, que las organizaciones de comercio están promoviendo que los caficultores que están en sus programas se conviertan a orgánico.
En la actualidad existen otros sellos, con muy limitada presencia y reconocimiento en el mercado internacional, que se están usando en el mercado para promocionar los cafés naturales como Bajo sombra, Amigables a los pájaros, ECO-OK. Algunos proyectos de caficultura orgánica existentes se han acercado a esto conceptos, para usarlos como una característica adicional en su promoción. Sin embargo, para ser certificados bajo estas nuevas categorías, se requiere del pago de otra certificación adicional, generando mayores costos que pueden no justificarse por el escaso reconocimiento del mercado. Los volúmenes de café comercializados en el mundo son muy pequeños y no existe una reglamentación clara para su certificación y su producción.
11. ACOMPAÑAMIENTO DE LOS PROYECTOS
Por el momento no parece fácil que las cooperativas puedan desarrollar sus propios proyectos de caficultura orgánica. La complejidad de tema y su falta de experiencia en el desarrollo y comercialización de proyectos de cafés especiales hace poco probable su materialización en el corto plazo. Sin embargo, en todos los casos de los proyectos de caficultura orgánica se ha venido trabajando con las Cooperativas y algunas de ellas están adquiriendo cierta experiencia en el tema. Hacia el futuro se espera ayudar al desarrollo de la capacidad empresarial de las cooperativas con el esquema de comercialización de los cafés especiales con instrumentos de cobertura. Hay que recalcar, sin embargo, que el acompañamiento se puede facilitar y los costos se pueden reducir si se escogen productores concentrados en áreas vecinas o adyacentes.
La DEPEC se ha preocupado por darle oportuno acompañamiento a aquellos proyectos de caficultura orgánica que han venido surgiendo en el país, apoyándolos en aspectos comerciales y de certificación. La comunicación con los Comités, con la Gerencia Técnica y con los caficultores es continua. Igualmente, las firmas certificadoras activas en Colombia se han seguido de cerca para compartir con los interesados el conocimiento que se tiene de ellas. En varios casos, la Oficina Central o los Comités han pagado la certificación para permitir el desarrollo de algunos proyectos.
Parece conveniente continuar con el esquema actual de división del trabajo, sin que les corresponda a los extensionistas el suministro de información detallada sobre aspectos comerciales o de certificación. Las experiencias no son buenas cuando se ha intentado lo contrario.
Los Comités Departamentales están realizando esfuerzos permanentes para identificar los proyectos existentes de café orgánico y hacerles el correspondiente seguimiento. Este trabajo está siendo complementado por la DEPEC con datos de diversas fuentes y con contacto directo con los caficultores, con lo cual se ha logrado avanzar en el inventario completo de los proyectos certificados, en transición y en gestación.
Este inventario se ha reforzado con seminarios y reuniones con los diferentes productores, como la realizada el año pasado en Cali. Allí se convocaron a la Gerencia Técnica, a la Gerencia Comercial, a la División de Cooperativas y los diferentes Comités Departamentales. En la actualidad se cuenta con interés y actividad de un buen número de estos últimos.
Todos los proyectos de caficultura orgánica en los que ha participado la Federación se han promovido en pleno acuerdo con los Comités Departamentales. En general los proyectos comienzan después de un diagnóstico previo de las zonas potenciales para esta caficultura y luego de encontrar caficultores interesados en el tema. Por supuesto, hacia el futuro sería importante utilizar la información del SICA como punto de apoyo para la realización de estos diagnósticos y estudios previos al montaje de los proyectos.
Normalmente, el proceso de comercialización no puede hacerse antes de que el proyecto cuente con la certificación correspondiente y se haya concluido el período de transición. Para esta época normalmente se ha trabajado bastante tiempo al lado del Comité correspondiente.
12. PRECIOS A LOS PRODUCTORES
La FNC incursionó en la comercialización de los proyectos de caficultura orgánica para garantizar que los sobreprecios que puedan obtenerse se trasladen a los productores. En efecto, al comienzo, se remuneró a los caficultores con un sobreprecio entre el 15 y el 20% sobre el precio de sustentación, cuando este no era el caso de otros proyectos en funcionamiento. Sin embargo, la experiencia adquirida permitió desarrollar el esquema de trabajo, con instrumentos de cobertura, que permite trasladarle la totalidad del sobreprecio (después de costos de beneficio y exportación) al caficultor (vía Cooperativa cuando se trata de pequeños productores). Este esquema está en pleno funcionamiento.
De la misma forma, la Federación ha venido incursionando en la compra de los cafés en transición con un sobreprecio del 5%, como un estímulo y un apoyo a los caficultores antes de que su producto pueda ser comercializado con certificación plena.
Cuando un grupo de productores manejan su producción de café orgánico a través de una entidad, se debe vigilar que el sobreprecio llegue a los caficultores en forma equitativa. Las dificultades al interior de la entidad y las discusiones sobre la forma como ésta se administra puede poner en peligro el futuro proyecto.
Debe advertirse que el mercado de café orgánico es tan exigente en calidad como el mercado de los cafés especiales y, por lo tanto, no tiene sentido pensar en precios especiales para cafés orgánicos que además cumplan criterios de calidad.
13. PROBLEMAS DE LA CERTIFICACION
La certificación ha sido uno de los factores de mayor discusión con los productores interesados y con los Comités Departamentales. Por un lado, la escogencia de la entidad certificadora se ha circunscrito básicamente a dos firmas locales que tienen mucho diálogo entre sí: Biolatina y Biotrópico, con una sola excepción en cabeza de dos firmas externas: OCIA, SOIL %@!#%&. y ICS del Japón. Recientemente la CCI ha iniciado la certificación de café orgánico en los proyectos de Agropecuaria Tatamá y los proyectos del Comité Departamental de Cafeteros de Santander. Esta circunstancia ha sido favorable pues se ha logrado cierta uniformidad de criterios en las reglas de producción orgánica en todo el país.
De otra parte, el pago de la certificación se ha hecho de varias formas: 1) algunos Comités, como Antioquia y Caldas, han asumido los costos de la certificación, 2) En ciertos proyectos lo han cubierto las Cooperativas o los Comercializadores particulares interesados en el tema, 3) En varios casos los caficultores los han asumido directamente, 4) Algunas entidades internacionales han financiado el costo de la certificación y en un caso, el proyecto Tima del Magdalena, la Cooperativa lo pagó un año y posteriormente lo hizo la Federación, a través de la DEPEC. De todas maneras, quien ha cubierto el costo de la certificación ejerce como dueño de la comercialización del café y establece limitaciones y restricciones que pueden ir en contra del interés de los caficultores. Por esa razón, es conveniente que se busquen mecanismos que garanticen que la certificación sea transferida, lo mas pronto posible, a los productores y que quien la paga inicialmente no cumpla función distinta a la de financiador y facilitador.
Hacia el futuro, sin embargo, la gran dificultad con la certificación no será tanto su costo como el que sea aceptada por los diferentes mercados. De una parte están las normas y exigencias propias de cada país y particularmente cuáles certificadoras son aceptadas por las autoridades. De otro lado, se presenta la cruda realidad de los mercados donde los sellos reconocidos por los consumidores son muy pocos y normalmente son propios de cada país. Para resolver las limitaciones que imponen estos aspectos, muchas certificadoras trabajan con convenios y co-certificaciones de otras certificadoras.
En consecuencia, la Certificadora que actúe en cada proyecto determinará si el café se puede vender o no en determinados mercados.
14. RENTABILIDAD DE LOS PROYECTOS DE CAFICULTURA ORGANICA
Muchos entusiastas afirman que las productividades de los proyectos orgánicos pueden ser similares e incluso superiores a los convencionales, lo cual no está demostrado y puede general unas expectativas equivocadas. La evidencia con que se cuenta es a la inversa.
Es importante preparar un documento que incluya información clara y detallada de lo que realmente implica producir café orgánico y de los costos en que debe incurrir un caficultor que acoge esta forma de producción.
Cenicafé está trabajando actualmente en diversos aspectos de la caficultura orgánica. Adelanta siete proyectos de investigación y producción de café orgánico en distintas regiones del país, posee un paquete tecnológico que se encuentra sujeto a varias modificaciones dependiendo de la zona y de las condiciones de la región. Desarrollar un paquete tecnológico único es técnicamente imposible de llevar a cabo, el comportamiento y los cuidados para el café orgánico difieren de la zona en donde se desarrolle el proyecto.
Hacia el futuro se trabajará con el Ministerio de Agricultura para recoger y analizar sistematicamente los costos y los rendimientos de los proyectos de caficultura orgánica existentes en el país.
15. MARCO DE REFERENCIA PARA EL DESARROLLO DE LA CAFICULTURA ORGANICA
Para el desarrollo de la caficultura orgánica se propone un modelo que se apoya en los proyectos existentes y que busca desarrollar una estrategia de conservación alrededor de ésta. Se espera que dicho planteamiento ilustre a la comunidad internacional y al mercado sobre la seriedad y responsabilidad con que Colombia trabaja el tema y sobre el papel que jugará el café orgánico colombiano como el elemento fundamental de protección de algunas áreas estratégicas desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad.
Adicionalmente, se aspira que este esfuerzo genere la confianza y el interés de los donantes internacionales en apoyar la estrategia de conservación y en invertir en su desarrollo. Como es claro que la comunidad internacional se encuentran a la expectativa de la proyección y el alcance de los proyectos, es de suma importancia que estos se presenten dentro de una visión y posición unificada que permita la consecución de importantes recursos, que facilite la coordinación entre los proyectos que se adelantan actualmente y las instituciones involucradas, y finalmente que presente unos objetivos claros que estimule la inversión en las zonas cafeteras y en sus comunidades productoras.
Hay que evitar que el mercado perciba una gran diversidad de proyectos con mensajes y criterios diferentes. Colombia aparecería como un país que aborda el tema de los cafés orgánicos de una forma caótica y que, por lo tanto, no se encuentra listo para obtener recursos de cooperación y apoyo internacional, ni para trabajar en la implantación de este tipo de proyectos.
El mensaje que debe lograrse es que la oferta de café orgánico y todos los demás que aparezcan como Cafés de conservación se enmarcan dentro de una estrategia de conservación que incluye los siguientes elementos:
Identificación de corredores de conservación en escala micro y macro regiones, análisis de actores y acciones.
Desarrollo de la biodiversidad, análisis de amenazas.
Investigación agronómica, programas de extensión y capacitación.
Identificación y evaluación de programas de restauración ecológica y reforestación.
Desarrollo de mecanismos que permitan el crédito y la financiación para la promoción de la biodiversidad.
Desarrollo de los mercados y educación para los consumidores.
La gran tarea es consolidar el mejor y más sólido proyecto de caficultura orgánica del mundo. Colombia es el único país que puede lograr esto, por su organización y el poder de convocatoria de la Federación. La propuesta no es simplemente ofrecer un café cultivado sin uso de agroquímicos. Se trata de organizar una propuesta de sostenibilidad, de conservación, de defensa de la biodiversidad: Una propuesta integral.
En el desarrollo de la estrategia se utilizará el apoyo de la reconocida organización ambiental Conservación Internacional, dentro del acuerdo de cooperación suscrito con ella por parte de la Federación. En efecto, dentro dicho acuerdo se busca, entre otras cosas, promover la conservación de la biodiversidad y de los recursos naturales mediante proyectos productivos en






