El avance que ha tenido Huila en el desarrollo y promoción de los denominados cafés especiales quedó evidenciado en la pasada versión del concurso Taza de la Excelencia: los ocho primeros puestos de un total de 605 cafés que se sometieron a exigentes pruebas de catación fueron ocupados por caficultores huilenses.
Teresita Celis Agudelo / diario@larepublica.com.co / Armenia
Pero el mérito, incluso, va más allá. De los 23 cafés especiales que lograron la calificación de 84 puntos sobre 100 (puntaje mínimo requerido para ser catalogado taza excelente) 15 fueron del Huila, es decir, 65 por ciento de los cafés con más alta calificación.
Las cifras de la competencia, organizada por la Federación Nacional de Cafeteros en Armenia y de propiedad de la firma estadounidense Alliance for Coffee Excellence, claramente demuestran que es este departamento el más fuerte del país en el tema de los cafés especiales -catalogados como la reingeniería del sector- pero esos méritos no llegaron del cielo.
Huila produce anualmente un millón 450.000 sacos de café por año, situándose, de acuerdo al escalafón nacional, en el cuarto puesto, pisándole los talones Caldas y Tolima. De dicha cantidad, entre 8 por ciento y 9 por ciento, es decir, cerca de 130.500 sacos de grano, son especiales convirtiéndose en el primer productor nacional de este tipo de grano.
Los caficultores en su gran mayoría son minifundistas con menos de 1.5 hectáreas, lo que, según el representante por Huila en el Comité Nacional de Cafeteros, Floresmiro Azuero, les permite ocuparse tanto de la cantidad como de la calidad y especialmente del detalle. Estamos ganando en casi todos los concurso de cafés especiales que se realizan en el país, dijo.
La diferencia
¿Pero qué tienen los cafés del Huila? Aparentemente nada distinto a los demás. Sin embargo el valor agregado, según dice Azuero, está en hacer las cosas bien.
En efecto, técnicos del Comité Departamental de Cafeteros del Huila le dijeron a LA REPUBLICA que el secreto consiste simplemente en cuidar todos los detalles que tengan que ver con la calidad del grano desde que es sembrado hasta su beneficio. Esto incluye manejo y mantenimiento de cultivo, control de broca, buen uso del suelo, un buen beneficio, secado al natural, lavado abundante y no hacer mezclas entre otros.
Estos pasos fueron los que precisamente llevaron a Luis Alberto Jojoa, un pequeño cultivador huilense, a ganarse el concurso Taza de la Excelencia con una calificación por encima de los 90 puntos. Según él, la clave siempre estuvo en manejar integralmente el cultivo con dedicación y esfuerzo y teniendo como parámetro la calidad.
El hecho cierto es que hoy Huila está en lo más alto del podio del concurso Taza de la Excelencia 2006, que reunió en su parte final a 24 catadores internaciones provenientes de tostadoras, importadores y tiendas del mundo, quienes finalmente eligieron los ganadores.
Ahora la expectativa de Jojoa y de los demás cultivadores bien calificados, está centrada en la subasta por Internet que se realizará el próximo 13 de abril en la que se conocerán los precios que alcanzarán los más exquisitos cafés del país. El año pasado los granos ganadores del concurso alcanzaron precios de hasta 19.10 dólares por libra; esta vez se esperan valores que superen los 20 dólares la libra.
Los otros departamentos que clasificaron en los 23 mejores cafés del país de la competencia fueron de Antioquia, Boyacá, Santander, Meta y Tolima.
Taza Excelencia
Las muestras para la próxima versión del concurso Taza de la Excelencia empezarán a recogerse entre mayo y junio próximo y las cataciones empezarán en agosto en una ciudad por definir, dijo la Federación Nacional de Cafeteros.
Los caficultores que quieren participar deben cumplir con unos requisitos: tener mínimo 2.000 kilos de cafés pergamino seco y máximo 20.000; debe tener una humedad de 10 o 12 por ciento, ser taza limpia; no tener más del 1 por ciento de granos defectuosos del grupo uno (granos negros y vinagres) y hasta el 1 por ciento de granos brocados.




