“Gobierno es tolerante con el contrabando de café”
Por: Teresita Celis
Manizales. Las cifras de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) indican que en 2009 Colombia importó en café (verde, grano, molido y descafeinado) 760.000 sacos de 60 kilos.
La cifra que resulta récord desde que las importaciones de este producto son permitidas en el país, es decir, desde 2004.
Sin embargo cafeteros e industriales del grano sospechan que por lo menos otros 700.000 sacos están entrando de contrabando, por la escasez del grano, sin que existan mayores controles. En esta línea está el empresario Carlos Adolphs García, gerente general de la firma exportadora Descafeinadora Colombiana (Descafecol), única empresa que en Colombia extrae del grano la cafeína. En su concepto al Gobierno Nacional y a la Federación Nacional de Cafeteros, han sido tolerantes con ese fenómeno y considera, incluso, que la Federación debe importar café para regular y organizar el mercado. LA REPÚBLICA habló con el empresario.
Usted habla de que hay que oficializar las importaciones de café. ¿Por qué?
Primero hay que admitir que no hay suficiente café y segundo proteger la industria cafetera nuestra contra las plagas permitiendo importar café bajo ciertas normas. Por ejemplo, hay una norma que dice que se puede traer café con 9 por ciento de humedad, pero éste es semitostado y así es difícil adquirirlo. Deben ponerse de acuerdo con el ICA y decir: Federación importe café, lo vende aquí, le hace cuarentena y lo fumiga si es necesario, pero garantiza que no entran cafés con pestes.
¿Usted propone entonces que la Federación importe?
Es normalizar las importaciones, la gente lo que necesita es café. La Federación puede importarlo y abastecer la industria local, se evita el contrabando y los peligros que esta práctica trae. La entidad no quiere importar café para no traer plagas, pero si no establece unas normas claras resulta que van a entrar de contrabando en peores condiciones porque no hay un control. Esos 700.000 sacos que se compraron legalmente el año pasado puede ser menos de 50 por ciento de lo que en realidad está entrando.
¿Hay mucho café de contrabando?
Yo creo que aquí hay mucha industria de café tostado y molido para consumo interno que está utilizando café de contrabando. Es que las cuentas no salen y el Gobierno ha sido tolerante con eso. Cuando el Gobierno y la Federación debieron haber oficializado desde hace mucho tiempo la importación de Café. Están tolerando que metan café con mayores riesgos.
¿Qué quiere decir que las cuentas no dan?
Cómo van a dar si tu dices, tengo compromisos para exportar de 10 millones de sacos y el consumo interno son dos, ahí son doce millones de sacos, de dónde diablos si únicamente se produjeron ocho millones. Uno ve aquí en el mercado café por todas partes pero ¿de dónde es? Yo creo que son peruanos, ecuatorianos todo de contrabando. Incluso he visto robusta vietnamita que nunca lo importó nadie.
¿Usted ha importado para abastecerse en esta escasez?
Sí y del Perú con el 9 por ciento de humedad y nos tocó conseguir secadores especiales para el café en Lima y embarcarlo para Colombia. Es un grano que se quiebra mucho por la falta de humedad. Además es muy difícil de manejar, resulta muy costoso.
¿Y por qué lo importaron?
Queríamos conseguir un café que nos permitiera abrir un mercado en los Estados Unidos, por supuesto vendiéndolo como café peruano. Y para eso necesitábamos un Plan Vallejo.
Usted es exportador ¿cómo ha logrado abastecerse de café ante la escasez del producto?
Ha sido muy complicado, hay mucha escasez y los precios son muy altos. Hay que estar buscando lotes por todos lados para conseguir el producto.
¿Se quebró como le pasó a muchos exportadores?
No porque la política de nosotros es no especular ni jugar a la ruleta rusa. Lo primero que hacemos cuando tenemos café disponible es llamar a los clientes, decirles los precios para cerrar el negocio. Nunca hemos hecho compromisos sin tener la existencia y nunca adquirimos un lote sino tenemos el comprador. Lo que pasó es que muchos se comprometieron sin tener el producto, entonces ahí, ante la escasez de café que elevó el precio, perdieron mucha plata.
¿Pero les faltó cautela?
La falla para mí fue, tal vez, una información equivocada que vino de muchas partes sobre la cantidad de café disponible. Se dijo que la cosecha estaba retrasada cuando la realidad era que no había café. Como había muchos compromisos los diferenciales (primas) se dispararon. Creo que la Federación tardíamente reconoció que las cosechas eran muy bajas.
¿Qué les recomienda a los exportadores?
Mucha precaución porque los resultados van a ser para mí muy similares al año anterior. Ocho o nueve millones de sacos no veo más posible de exportar. Además hay una cantidad de café brocado enorme que no sirve para exportar.
Colombia importa café desde hace cinco años
Colombia autorizó las importaciones de café desde 2004 bajo una reglamentación sobre calidad y sobre el estado sanitario del producto. Desde ese año a la fecha, según los registros de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), el país ha importado alrededor de 2 millones de sacos de 60 kilos. En 2009 batió el récord. Debido a la escasez de producto las importaciones legales de grano se dispararon, llegando a un total de 760.000 sacos, que representan más de nueve por ciento de la producción total nacional de ese año que fue de 7,8 millones de sacos, la más baja en más de 30 años. En 2005 el país importó 400.000 sacos, que era hasta ese momento la cifra más alta.