
Un producto como el café, que ha sido relegado (gracias al petroleo) es el que llamo la atención de una niña venezolana, para sacar adelante un proyecto muy interesante: Mejorar la producción cafetera de la finca de sus familiares, en Maracay -Venezuela- y a partir de ahí, desarrollar una marca de café, con un punto propio de degustación y servicio. Sus abuelos han sido cafeteros y ven en Valentina un futuro muy promisorio, igual que sus padres que apoyan la iniciativa de esta jóven empresaria.
Para los venezolanos no es extraño ver en las cafeterías y sitios de venta de café, las máquinas italianas del espresso, pero aún no se desarrolla con calidad y criterio la selección del café, la preparación y venta de esta bebida, factor que impulsó a Valentina a viajar a Colombia y conocer de cerca todo el proceso y especializarse como Barista.
Valentina Sarcosi, vino a la Escuela con grandes expectativas a tomar todos los cursos que ofrecía la ECC y se destaco en todas las prácticas de catación, tostión, preparación del espresso y sus variantes. Al final sorprendió a muchos con sus habilidades para diseñar con Arte Latte, sus propias creaciones.

Tenemos que felicitar especialmente a Valentina por su simpatía, carisma y aportes a la Escuela. Fueron cerca de 8 días donde con gran alegría y entusiasmo, compartimos con ella todas nuestras enseñanzas y conocimientos, para apoyar sus grandes propósitos en su ciudad de origen.
Ya podremos decir con ella, que sólo del petroleo no vive Venezuela y que pronto se tomará UN BUEN CAFÉ VENEZOLANO!!!
ECC




