
Bajo este sugestivo nombre Jorge Adrian Romero, atiende a la clientela de Bucaramanga, tostando y ofreciendo cafés de alta calidad dando ejemplo y motivando a sus paisanos a desarrollar este tipo de negocios en la ciudad.
Establecimiento heredado de su abuelo, quien además es un aficionado incorregible de los Willys, quien además lo apoyó y condujo a que tomará los cursos en la Escuela Colombiana del Café, con la idea de poner a funcionar una tostadora que había adquirido con anterioridad, pero que aún no le sacaban provecho.
Hoy produce con esta máquina no solo los cafés del consumo diario del negocio, sino que además tuesta y deleita a sus vecinos con café fresco, “jalonando” con las fragancias que al igual que el pan de su negocio tradicional, hoy compiten con las de un café, que como el de Santander, no tiene igual.

En la foto aparece Jorge Adrian Romero con Carlos Cardozo, en el taller de catación con el que inicia el curso para tostador. Carlos Cardozo también es un colombiano que se preparó desde hace varios meses para viajar desde Estados Unidos donde reside y alista la apertura de su propia planta procesadora de café y aún cuando ya tenia mucho camino andado, no quería dejar de venir a su país a reconocer todo lo relacionado con las calidades, la catación, la tostión y las diferentes máquinas y equipos que se producen en Colombia.

En la imagen aparece en primer lugar el Director Técnico de la Escuela, Ismael Vanegas, explicando y enseñando todo lo relativo a las curvas de tostión y su incidencia en los tipos de tostión y en los cuidados según la calidad o vocación de cada orígen. Jorge Andrés (segundo de izquierda a derecha), toma nota de los tiempos y temperaturas y esperan su turno, Julian y Carlos Cardozo.

Con esta tostadora de fabricación americana, se iniciaron en las prácticas de tostión los participantes en el curso, luego pasaron a la tostadora de lecho fluido de producción nacional y finalmente en la tostadora de 5 kilos que se ha promovido para producción a la microempresa y tiendas de café.


Alejandra Angarita, Jorge Adrian Romero, Julian Gutiérrez, Carlos Cardozo e Ismael Vanegas, parecen alrededor de la tostadora con la que hicieron sus prácticas, al final del curso taller.

La charla sobre empaques que ofrece Ismael Vanegas hace parte de los módulos necesarios, para saber y reconocer los diferentes tipos de materiales, diseños y formas de presentación del producto, que anima a cada quién a prodeucir su propia marca.
A Jorge Adrian lo llevó a la Escuela la necesidad de aprender a tostar en su propia tostadora, pero una vez estuvo allí, se decidió a iniciar los talleres y clases de barista, que en la Escuela observo como una linda profesión, que complementaba muy bien sus necesidades.

Jorge Adrian Romero participó con mucho interés junto con sus compañeros de clase, en los talleres de Barismo y Arte Latte, que dirigió el barista Fabian Marín y lleva a Bucaramanga, un conocimiento mucho más avanzado de la preparación de bebidas, espressos y capuccinos que marcaran la diferencia sin lugar a dudas en toda la ciudad.





