Red de Información Cafetera, Cúcuta-Bogotá, Diciembre 18 /2008
Con éxito cierra el año el programa “Modelos Innovadores-Jóvenes Caficultores”
Al cierre de este año, 225 jóvenes más son empresarios del café
- Hoy se entregó la séptima finca a 50 nuevos jóvenes campesinos cafeteros en Norte de Santander.
- Desde marzo de 2007 y hasta la fecha se han beneficiado 225 familias jóvenes que habían dejado la caficultura por falta de oportunidades productivas. Estas familias han regresado al campo gracias a la entrega de más de 1400 hectáreas para la producción de café.
- “Modelos Innovadores-Jóvenes Caficultores” es el más revolucionario programa del país para buscar que jóvenes de bajos recursos, y sin tierra, se conviertan en socios de empresas cafeteras rentables e innovadoras. Con este programa se propicia igualmente el relevo generacional en la actividad cafetera.
- Basados en el éxito y aprendizaje del programa “Modelos Innovadores-Jóvenes Caficultores”, en el 2009 se pondrá en marcha una estrategia que busca ampliar y masificar el programa para beneficiar a los jóvenes y también a los cafeteros mayores que aporten sus tierras.
Hace dos años 225 familias en siete departamentos de Colombia estaban en una situación de pobreza y en medio de una gran desesperanza. Muchos de ellos sin empleo y viviendo en zonas marginales urbanas. Sin embargo, las cosas hoy son distintas. Esas mismas familias ahora son empresarias del café y explotan sus propios cultivos que les garantiza un ingreso estable y los convertirá, en un futuro no muy lejano, en prósperos caficultores que aportarán al desarrollo del campo colombiano.
El programa “Modelos Innovadores-Jóvenes Caficultores” termina el año con la entrega de la finca San Miguel en Arboledas, Norte de Santander, que beneficiará a las familias de 50 jóvenes que comenzarán a desarrollar, con el apoyo de la Federación Nacional de Cafeteros, un proyecto productivo que les garantiza una fuente de recursos no sólo para el sustento familiar sino para convertirse en propietarios de una finca de 400 hectáreas de las cuales 250 son aptas para el cultivo del grano.
Con esta finca cafetera, que está ubicada en el área rural del Norte de Santander, se pretende desarrollar uno de los más ambiciosos programas en contra de la pobreza rural y a su vez generar un cambio generacional y por esta vía mejorar, modernizar y tecnificar la caficultura en la región.
Al acto de entrega de la finca San Miguel, en Norte de Santander, asistieron el Gerente General de la Federación de Cafeteros, Gabriel Silva, el Gobernador William Villamizar, el alcalde de Arboledas y los representantes de la dirigencia cafetera departamental y municipal.
En esta convocatoria se inscribieron 200 jóvenes de la región. Después de un riguroso proceso de selección se eligieron 50 familias de jóvenes cafeteros entre 18 y 35 años de edad. Hoy en día la edad promedio de los productores de café está entre los 55 años y la meta es bajar a niveles de 40 años.
Para el desarrollo del proyecto, los jóvenes crean una Unidad Cafetera Empresarial (UCAE), definen el régimen laboral y las condiciones de la sociedad para que en un período de diez años la propiedad de las tierras sea transferida a los 50 jóvenes que así se convierten en prósperos empresarios del sector cafetero nacional.
Se trata del más revolucionario programa que se haya adoptado en el país para buscar que campesinos de bajos recursos, y sin tierra, se conviertan en socios de empresas cafeteras rentables e innovadoras. La meta es que en diez años por lo menos 50.000 jóvenes tengan el respaldo para emprender los proyectos productivos en la caficultura.
“Así como es indispensable renovar los cafetales para mantener la productividad de la caficultura colombiana, es igualmente necesario propiciar el cambio generacional entre los productores. Para lograr este objetivo se creó el Programa Modelos Innovadores – Jóvenes Caficultores que le facilita a las nuevas generaciones el convertirse en empresarios cafeteros viables en sus propias fincas”, afirmó el Gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva.
Este programa cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo – BID y el Gobierno Nacional. Desde marzo de 2007 cuando inició la ejecución del Proyecto y hasta la fecha, ya se han beneficiado 225 familias de bajos recursos, a quienes se les ha entregado alrededor de 1.400 hectáreas en siete de los principales departamentos productores de café del país y se han movilizando más de $8.000 millones en recursos.
Relevo generacional
Basados en el éxito y aprendizaje del programa “Modelos Innovadores-Jóvenes Caficultores”, en 2009 se pondrá en marcha una iniciativa que busca consolidar el relevo generacional apoyando a los adultos mayores que no pueden seguir trabajando en sus fincas cafeteras.
Según estudios, actualmente la población cafetera mayor de 60 años va en aumento, representando el 33% de la población cafetera. El 70% de esta población vive en condiciones de pobreza. El 48% son analfabetas, y el 98% no están cubiertos por el sistema de seguridad social.
Ante esta realidad es necesario poner en marcha un mecanismo que facilite la transferencia de la tierra de los cafeteros mayores a una nueva generación asegurándoles bienestar a las dos poblaciones.
En ese sentido lo que se pretende es conseguir terrenos de caficultores mayores de 60 años que estén interesados en aportarlos para hacerlos accesibles a jóvenes de entre 18 y 35 años que quieren trabajar la tierra.
Los adultos, quienes decidan participar con sus fincas, recibirán un ingreso mensual estable y se les garantizará el acceso a la seguridad social, pudiendo así disfrutar de bienestar y tranquilidad en la vejez.
Este programa ofrece así una solución integral para garantizar la viabilidad social de la caficultura del futuro. De una parte aquellos cafeteros que trabajaron su tierra con dedicación durante toda su vida pero que fueron excluidos de la seguridad social pensional, podrán recibir un ingreso digno que compense su esfuerzo. Y de otra, miles de jóvenes que dejaron el campo por falta de oportunidades podrán regresar a construir en sus propias fincas un futuro de bienestar para ellos y sus familias.




